Descubren la ‘partícula de Dios’ que explica cómo se formo el universo

La ciencia vive uno de sus momentos históricos. Los científicos del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) han confirmado que han descubierto una partícula que podría ser el bosón de Higgs, también conocido como ‘la Partícula de Dios’, gracias a los datos proporcionados por el acelerador de partículas LHC. Esta partícula es clave para poder entender la formación del Universo así como el origen de la masa de las partículas elementales que lo conforman.

La materia está formada por átomos, que a su vez están compuestos por protones, neutrones y electrones. De estos, los protones y los neutrones están formados por unas partículas indivisibles y elementales (como lo son los electrones) denominadas quarks. A pesar de que se estima que los electrones y los quarks poseen el mismo tamaño, con su masa no ocurre lo mismo: un quark pesa 350.000 veces más que un electrón.

Este descubrimiento confirmaría la teoría del físico británico Peter Higgs que propuso que todo el espacio estaba formado por un campo invisible formado por bosones, que interaccionan con las partículas fundamentales. La interacción con ese campo, denominado campo de Higgs, sería la que diera la masa a las partículas y, por lo tanto, sería el origen de la materia.

EL CAMPO DE HIGGS

La teoría del campo de Higgs propone que los electrones apenas interactúan con ese campo, por eso pesan menos, mientras que los quarks, lo hacen mucho más y por eso son más pesados. La comparación que se hace suele ser con el mar. El mar sería elcampo de Higgs. Una sardina es muy pequeña, por eso se puede mover rápidamente, al igual que los electrones; por su parte, una ballena se correspondería con un quark, mucho más pesado y con menor velocidad. A su vez, el agua del mar está formada por moléculas H2O, formadas por incontables moléculas indivisibles, que se corresponderían con el bosón de Higgs, dándole masa a las partículas subatómicas.

El campo de Higgs es una teoría que habría que constatar encontrando la partícula asociada a éste, el bosón de Higgs. Sin embargo, no es tan fácil hacerlo. Para crearlo, se necesitan potentes aceleradores de partículas que creen la energía necesaria, sin embargo, una vez producido, el bosón de Higgs se desintegra y, por tanto, solo se pueden analizar sus restos.

El CERN ha anunciado esta mañana que han encontrado un nuevo bosón con masa 125 Gigaelectronvoltios (GeV), con un valor de 4.9 sigma. Un descubrimiento válido debe tener un valor de 5 sigma, por lo que éste se le acerca mucho. Es por ello que los científicos están casi seguros de que se trata del ansiado bosón de Higgs.